lunes, 13 de abril de 2020

El texto descriptivo


Describir es decir con palabras cómo es una persona, un objeto, un lugar o cualquier otra realidad, como sentimientos o sensaciones.

Observa cómo describe la premio Nobel Alice Munro a uno de sus personajes:

Tío Benny te nía un bigote poblado y negro, ojos feroces y un delicado rostro de depredador. No era tan viejo como su ropa, su bigote y sus costumbres hacían creer; era la clase de hombre que se convierte en un excéntrico redomado casi antes de cumplir los veinte años. En todas sus afirmaciones, predicciones y juicios había una pasión concentrada.

Alice Munro, La vida de las mujeres

La descripción se basa en lo que perecimos por los sentidos, en lo que imaginamos y en lo que sentimos.

El autor de un texto descriptivo puede darle un tono objetivo o científico, con la única intención de transmitir unos conocimientos; o puede darle un tono subjetivo o personal, para volcar en él sus sentimientos, impresiones o emociones ante esa realidad. La descripción que acabas de leer sería una descripción subjetiva.

La lengua en la descripción

La descripción presenta los siguientes rasgos lingüísticos:

- Los verbos suelen estar en presente o pasado y son muy frecuentes los verbos copulativos (ser, estar y parecer);
- Abundan los sustantivos para señalar realidades y los adjetivos para indicar sus cualidades (ancho mar azul, ceremonia fastuosa...).
- Se utilizan los adverbios para concreta r los lugares (aquí , allí. . . ) y el paso del tiempo (ahora, después).

Funciones de la descripción

La descripción es una forma de discurso que asume distintas funciones en los diferentes textos donde se incluye. Po r ejemplo:

- En un texto narrativo, presenta a un personaje o el espacio donde se desarrolla la acción. También puede predisponer al lector a favor o en contra de una persona:

Los lectores han conservado [...] algún recuerdo de la mujer de Thenardier, alta, rubia, colorada, gruesa, membruda, cuadrada, enorme y ágil; ya hemos dicho que procedía de la raza de esas salvajes colosales, que en las ferias levantan del suelo grandes piedras con los cabellos. Cuando se la oía hablar se decía: es un gendarme; cuando se la veía beber, se decía: es un carretero; cuando se la veía pegar a Cosette, se decía: es el verdugo. Cuando dormía, de la boca le salía un diente.

- Descripción y narración

Al describir nos fijamos no en lo que ocurre o en lo que hacen los personajes, sino en cómo son. Por eso, la descripción presenta a los seres de forma estática, como si los viéramos en una fotografía, detenidos en el tiempo; frente a la narración, que los presenta en acción, de forma dinámica.

- En un texto expositivo, sirve para presentar el tema:

Los bosques primarios del mundo albergan una gran biodiversidad. Existen muchos tipos: pueden ser boreales, templados o tropicales; bosques perennes, caducifolios, setos, manglares, etc. Juntos, mantienen sistemas ecológicos que son esenciales para la vida.

- En un texto publicitario, invita al receptor del mensaje a que compre o elija el producto que se describe. Observa esta descripción en una guía turística:

Málaga ofrece en sus calles y plazas un recorrido por la ciudad que vio nacer a Pablo Ruiz Picasso en 1881. Desde su casa natal, la iglesia en la que fue bautizado, la plaza en la que tuvo sus primeros juegos infantiles o la plaza de toros a la que acudía con su padre y donde tuvo sus primeros contactos con el mundo de la tauromaquia. MLG. Málaga en tus manos, MALAKA CLACK, S. L.


 La descripción externa e interna.

Una descripción nunca es una simple enumeración de todos los rasgos de la realidad que se describe, sino que es una selección de aquello que nos parece más llamativo. Cuando describimos podemos hacer una descripción externa o interna.

La descripción externa destaca lo que se percibe por los sentidos. Por ejemplo:

La alcoba es amplia y clara. Recibe la luz por un balcón. Están entornadas las maderas; en la suave penumbra, la luz que se cuela por la persiana marca en el techo unas vivas listas de claror blanca.

La descripción interna refleja las cualidades o los estados anímicos, que no se perciben por los sentidos. Por ejemplo:

Mi tío Antonio tenía una perspicacia natural, un talento práctico y, sobre todo, una bondad inquebrantable que ha dejado en mis recuerdos una suave estela de ternura.

Teniendo en cuenta el criterio de lo externo y de lo interno, se pueden distinguir en la descripción de personas tres clases de textos:

La prosopografía es el texto descriptivo en el que se dibujan solo los rasgos físicos o externos de la persona.

La etopeya es la descripción de sus valores psicológicos o de carácter.

El retrato es el texto descriptivo que recoge ambos aspectos, el físico y el psicológico. Cuando es el autor del texto el que hace un retrato de sí mismo, se llama autorretrato.