Los textos dialogados
son aquellos en los que intervienen dos o más personas que se intercambian
información entre ellas, alternando los tumos de palabra.
Los textos dialogados
pueden ser orales o escritos, y en ellos se diferencia:
■ El diálogo espontáneo,
como la conversación, que se produce en situaciones
que no se han previsto.
■ El diálogo planificado,
como la entrevista o el debate, que se realiza en situaciones
programadas y formales.
Recuerda:
La lengua estándar sirve
de modelo para todos los hablantes de una lengua y, a partir de ella, se fija
la norma; es decir, se fijan sus usos correctos.
Textos dialogados
orales
En los textos dialogados
orales, predomina la improvisación y la espontaneidad y se suele usarla lengua
estándar y, a menudo, un registro informal.
El diálogo oral se
acompaña de:
■ Elementos
no lingüísticos, como la mirada y los gestos de la cara, los movimientos
de las manos y la
postura del cuerpo.
■ Elementos
paralingüísticos, como es elevar o bajar el tono de voz, alargar las vocales,
introducir carraspeos, pausas más o menos largas... Todo ello se utiliza con la
intención de expresar dudas, indecisión, afirmaciones rotundas, sorpresa, etc.
Textos dialogados
escritos
En los textos dialogados
escritos, el autor intenta adaptar las intervenciones de los personajes a las
características del lenguaje oral.
Al carecer de los
elementos no lingüísticos (gestos, movimientos...) y de los paralingüísticos (tono,
sonidos, carraspeos...), los diálogos escritos exigen aclaraciones en el texto
que indiquen esos significados que se transmiten con la comunicación no verbal.
La conversación
La conversación
es un intercambio espontáneo de mensajes orales entre varios interlocutores que
alternan sus tumos de palabra.
El tumo de palabra es la
intervención de cada uno de
los
hablantes. En la conversación
hay alternancia de
tumos, pues si no la hay, se convierte en un
monólogo.
La conversación puede ser
reproducida
por escrito en textos literarios. Por ejemplo:
—Don Víctor, yo necesito
antes de hablar que usted me declare el estado de su
ánimo...
—¿Qué quiere usted decir?
—Está usted pálido,
visiblemente preocupado, bajo el peso de una gran disgusto...
Características de la
conversación
• Intervienen al menos
dos personas, que se alternan en el uso de la palabra.
• Las intervenciones son
espontáneas, no están planificadas ni organizadas.
• Los interlocutores
intercambian su información de manera directa, por ejemplo en la calle, o
indirecta, por ejemplo a través del teléfono.
Estructura de la
conversación
La conversación tiene,
al menos, tres partes:
■ La
apertura o inicio, que suele consistir en un saludo o en una pregunta.
■ El
cuerpo, que es la parte central de la conversación, en la que se trata uno o varios
temas.
■ El
final o cierre, en el que la conversación acaba con fórmulas de despedida.
Principios y normas de
la conversación
Los participantes de una
conversación deben intentar que esta transcurra de forma correcta. Para ello,
deben tener en cuenta los siguientes principios y normas:
■ El principio de cooperación,
que intenta facilitar el intercambio de información. Este principio se consigue
mediante tres normas:
- decir
en cada momento solo lo que se debe decir, sin extenderse en detalles innecesarios;
- hablar de temas que
tengan que ver con lo que se está diciendo;
- ser claro, breve y
ordenado.
■ El principio de cortesía,
que permite que las relaciones sociales entre los interlocutores sean
correctas. Las normas que desarrollan este principio son:
- suavizar las críticas
y remarcar las alabanzas del otro;
- amplificar el acuerdo
y minimizar el desacuerdo con el interlocutor o interlocutora;
- resaltar la simpatía y
disimular la antipatía, si existiera.
■ El chat
Según el diccionario de
la RAE, el chat es un «intercambio de mensajes electrónicos a través de
Internet que permite establecer una conversación entre dos o varias personas».
El chat puede ser
público, cuando cualquier usuario puede acceder y ver la conversación, y
privado, si la comunicación se ciñe a un número determinado de interlocutores.